El Canon EF 135mm f/2L USM es una óptica de focal fija que durante años ha mantenido un estatus casi legendario dentro de la comunidad fotográfica. Diseñada para cámaras réflex digitales (DSLR) con montura EF, esta lente pertenece a la prestigiosa serie L de Canon, lo que garantiza una construcción robusta y un rendimiento óptico de alta gama. Su diseño específico la convierte en una herramienta especializada, y su evaluación debe entenderse dentro de ese contexto de especialización.
Con una apertura máxima de f/2, esta lente se clasifica como un objetivo rápido, capaz de capturar una cantidad significativa de luz. Esto es su principal baza para la fotografía en condiciones de escasa iluminación, permitiendo mantener ISO más bajos y velocidades de obturación más rápidas en interiores o durante el anochecer. La ausencia de estabilizador de imagen (IS) es una característica a tener en cuenta, especialmente a esta distancia focal. En situaciones de poca luz, esto significa que el fotógrafo debe confiar en una técnica impecable o en velocidades de obturación lo suficientemente altas para evitar el trepidación causada por el movimiento de la cámara, a menos que se utilice un trípode.
El rendimiento óptico es donde el EF 135mm f/2L realmente brilla. La nitidez es excepcionalmente alta incluso a su máxima apertura de f/2, un logro notable. El contraste es excelente y la aberración cromática está muy bien controlada. La combinación de su longitud focal de 135mm y la amplia apertura de f/2 produce un depth of field (profundidad de campo) extremadamente superficial. Este es el rasgo que define su carácter. El famoso "bokeh" —la calidad estética del área desenfocada— es sublime. Gracias a su diafragma circular de 8 palas, los fondos se transforman en masas suaves y cremosas, separando al sujeto del entorno de una manera muy orgánica y agradable a la vista. Esto la hace prácticamente insuperable para retratos, donde el fotógrafo busca eliminar distracciones del fondo y centrar toda la atención en el sujeto.
El motor de enfoque ultrasónico (USM) de Canon ofrece un rendimiento sólido. El enfoque automático es rápido y preciso en la mayoría de las situaciones, y lo suficientemente silencioso como para no ser intrusivo durante eventos cruciales como ceremonias de boda o sesiones de retrato. El enfoque manual es también una opción viable, con un anillo de enfoque que funciona de manera suave y precisa. La distancia mínima de enfoque de 0,9 metros ofrece una versatilidad decente para acercarse a los detalles, aunque con una magnificación máxima de 0,19x, no está destinada a la fotografía macro.
En cuanto a la construcción, la lente es típica de la serie L: sólida, con un barril que inspira confianza y sellado contra el polmo y la humedad. Con un peso de 750 gramos, tiene una sensación sustancial en la mano sin llegar a ser excesivamente pesada para su categoría. El filtro roscado de 72mm es un tamaño común y fácil de encontrar.
Los casos de uso en los que este objetivo sobresale son muy específicos. Es una elección clásica y extraordinaria para:
- Fotografía de retrato: Su combinación de nitidez, compresión facial favorecedora y bokeh incomparable la convierte en un referente.
- Fotografía de bodas y eventos: Su velocidad y calidad de imagen permiten capturar momentos decisivos con una calidad artística superior, aislando a las personas del ajetreo del evento.
- Fotografía callejera (para aislamiento): Para aquellos que buscan aislar sujetos específicos dentro de un entorno urbano caótico, su longitud focal y apertura son ideales.
- Fotografía en baja luz: Su apertura f/2 la convierte en una herramienta fiable para interiores, teatros o escenarios nocturnos donde el flash no es una opción.
Sin embargo, es importante considerar sus limitaciones. La focal fija de 135mm exige que el fotógrafo se mueva físicamente para encuadrar, lo que puede ser un inconveniente en espacios muy reducidos. La falta de estabilización, como se mencionó, puede ser un handicap para algunos usuarios, especialmente aquellos que graban video. Además, en la era de las cámaras sin espejo, su compatibilidad con adaptadores es total, pero su diseño y peso se equilibran mejor con un cuerpo DSLR de formato completo.
En conclusión, el Canon EF 135mm f/2L USM no es una lente para todo uso, sino una herramienta especializada de altísimo rendimiento. Su valor reside en su capacidad única para crear imágenes con una separación del sujeto magnífica y una calidad óptica sobresaliente. Para el fotógrafo de retratos, bodas o eventos que prioriza la calidad de imagen sobre la versatilidad de un zoom, este objetivo sigue siendo, años después de su lanzamiento, una opción formidable y difícil de igualar.
