Reseña del objetivo Canon EF 24-85mm f/3.5-4.5 USM
El Canon EF 24-85mm f/3.5-4.5 USM es un objetivo zoom estándar diseñado para cámaras réflex digitales con montura EF de formato completo. Con un rango focal que abarca desde el gran angular moderado hasta el teleobjetivo corto, se posiciona como una opción versátil para fotógrafos que buscan una lente única para diversas situaciones. Aunque fue lanzado originalmente en la década de 1990, sus características siguen siendo relevantes para usuarios que valoran la portabilidad y la flexibilidad.
En términos de construcción, el objetivo pesa 375 gramos y tiene un diámetro de filtro de 67 mm, lo que lo hace relativamente compacto y fácil de transportar. La ausencia de estabilización de imagen (IS) es una limitación notable, especialmente en condiciones de poca luz o cuando se utiliza en el extremo teleobjetivo. Sin embargo, su motor ultrasónico (USM) garantiza un enfoque automático rápido y silencioso, una ventaja significativa para la fotografía callejera o situaciones donde el ruido podría ser una distracción.
El rendimiento óptico es mixto pero competente. La lente consta de 15 elementos en 11 grupos, incluyendo un elemento asférico que ayuda a reducir las aberraciones y la distorsión, especialmente en el extremo gran angular. La apertura máxima variable de f/3.5 a f/4.5 es típica para objetivos zoom en este rango de precios, pero limita la capacidad de aislar sujetos con desenfoque de fondo (bokeh) en comparación con objetivos de apertura fija más luminosos. Con seis palas de diafragma, el bokeh es aceptable pero no excepcional, mostrando algunas formas poligonales en fondos complejos.
La distancia mínima de enfoque de 0.5 metros y una magnificación máxima de 0.16x permiten acercamientos decentes para fotografías de detalles o retratos casuales, aunque no está diseñado para macrofotografía seria. La nitidez es adecuada en la mayoría de las situaciones, con un rendimiento óptimo en aperturas intermedias como f/8 o f/11. En el extremo gran angular (24mm), se observa cierta distorsión de barril y viñeteo en aperturas amplias, mientras que en 85mm hay una ligera distorsión de cojín. Estos aspectos son manejables mediante corrección en postproducción.
Donde este objetivo realmente brilla es en la fotografía de viajes y paisajes. Su rango focal cubre escenas amplias hasta retratos moderados, eliminando la necesidad de cambiar de lente con frecuencia. La ligereza y compatibilidad con formato completo lo hacen ideal para quienes buscan reducir peso sin sacrificar la cobertura angular. Para fotografía callejera, el enfoque interno y el motor USM permiten capturar momentos de manera discreta y rápida.
Sin embargo, no está exento de limitaciones. La apertura variable y la falta de estabilización lo hacen menos adecuado para interiores con poca luz o videografía donde la estabilidad es crucial. Los fotógrafos que trabajan frecuentemente en condiciones de luz desafiantes pueden preferir objetivos con aperturas fijas más amplias o estabilización integrada.
En conclusión, el Canon EF 24-85mm f/3.5-4.5 USM es una opción sólida para fotógrafos que priorizan la versatilidad y portabilidad. Su rendimiento es consistente para uso general, viajes y paisajes, aunque los usuarios deben ser conscientes de sus limitaciones en situaciones de poca luz. Es una lente que ofrece un buen equilibrio entre rendimiento y practicidad, especialmente para quienes buscan una única lente para cubrir necesidades cotidianas.