Reseña del objetivo Canon EF-S 18-135mm f/3.5-5.6 IS
El Canon EF-S 18-135mm f/3.5-5.6 IS es un objetivo zoom versátil diseñado específicamente para cámaras réflex digitales Canon con montura EF-S y sensor APS-C. Con un rango focal que abarca desde gran angular hasta teleobjetivo moderado, se posiciona como una opción todo-en-uno para fotógrafos que buscan comodidad y flexibilidad en un solo dispositivo.
Diseño y construcción
Con un peso de 450 gramos, este objetivo se encuentra en un punto intermedio entre la ligereza y la robustez. La construcción incluye 16 elementos en 12 grupos, con un diafragma de 6 palas que contribuye a la calidad del desenfoque del fondo. El filtro roscado de 67 mm es un estándar común, lo que facilita la adquisición de accesorios. Aunque no está sellado contra condiciones climáticas adversas, su construcción es adecuada para uso general y viajes.
La montura EF-S asegura compatibilidad con cámaras Canon APS-C, pero es importante destacar que no es compatible con cuerpos de formato completo de la marca. El enfoque automático funciona de manera aceptable para la mayoría de las situaciones, aunque puede resultar algo ruidoso en comparación con objetivos más modernos con motor STM o USM.
Rendimiento óptico
El rango focal de 18-135mm (equivalente a aproximadamente 29-216mm en formato completo) ofrece una versatilidad notable. En el extremo gran angular (18mm), es capaz de capturar paisajes amplios y grupos de personas en espacios reducidos. En el teleobjetivo (135mm), permite acercarse a sujetos distantes, ideal para retratos y detalles en eventos.
La apertura variable de f/3.5-5.6 es común en zooms de este tipo. En el rango focal más amplio, f/3.5 permite una entrada de luz decente en condiciones de poca iluminación, pero a medida que se zoom hacia 135mm, la apertura se reduce a f/5.6, lo que puede limitar la fotografía en interiores o con poca luz sin flash o ISO alto. La apertura mínima de f/22-36 es útil para fotografía de larga exposición o cuando se desea máxima profundidad de campo.
La estabilización de imagen (IS) integrada es una de las características más valiosas de este objetivo. Canon afirma que ofrece hasta 4 pasos de compensación, lo que permite disparar a velocidades de obturación más lentas sin trepidación. Esto es especialmente útil en el rango teleobjetivo, donde la vibración de la cámara es más noticeable.
La calidad óptica es mixta. En el centro de la imagen, la nitidez es buena entre 18-50mm con aperturas alrededor de f/8. Sin embargo, hacia los bordes y en el rango teleobjetivo, se observa alguna pérdida de nitidez y distorsión. La aberración cromática es controlable pero presente en situaciones de alto contraste. El viñeteo es noticeable en aperturas amplias, especialmente en 18mm, pero se corrige fácilmente en postprocesamiento.
La distancia mínima de enfoque de 0.45 metros y una magnificación máxima de 0.28x permiten acercamientos decentes para fotografía de detalles, aunque no está diseñado para macrofotografía extrema.
Casos de uso ideales
Este objetivo brilla en situaciones donde la versatilidad es más importante que la máxima calidad óptica. Es una excelente opción para:
Fotografía de viajes: Su rango focal cubre la mayoría de las necesidades durante un viaje, desde paisajes amplios hasta detalles arquitectónicos y retratos espontáneos. El estabilizador de imagen ayuda en interiores de museos o fotografías al atardecer.
Eventos familiares y cotidianos: La capacidad de cambiar rápidamente entre focales lo hace ideal para capturar momentos espontáneos en reuniones, cumpleaños o actividades diarias.
Fotografía generalista: Para quienes buscan un único objetivo que pueda manejar múltiples situaciones sin cambiar de lentes, esta opción ofrece un balance entre conveniencia y rendimiento.
Paisajes y naturaleza: El gran angular es útil para paisajes, mientras el teleobjetivo moderado permite aislar elementos interesantes en la escena.
Conclusión
El Canon EF-S 18-135mm f/3.5-5.6 IS es un objetivo que prioriza la versatilidad sobre el rendimiento óptico excepcional. Ofrece un rango focal amplio y práctico, estabilización de imagen efectiva y una construcción sólida para uso general. Es una opción recomendable para fotógrafos principiantes o entusiastas que buscan un objetivo único para múltiples situaciones, especialmente viajes y eventos familiares.
Sin embargo, los fotógrafos que buscan máxima nitidez, aperturas amplias constantes o rendimiento profesional pueden preferir opciones más especializadas. La apertura variable limita su uso en condiciones de poca luz, y las aberraciones ópticas son notables en ciertas situaciones. En balance, representa una opción competente en su categoría, ofreciendo buena relación calidad-precio para quienes valoran la flexibilidad por encima de la perfección óptica.
