El Canon RF 100mm f/2.8L Macro IS USM es un teleobjetivo macro de focal fija diseñado para el sistema de cámaras sin espejo Canon EOS R. Como parte de la prestigiosa serie L, este objetivo promete un rendimiento óptico superior, una construcción robusta y características avanzadas dirigidas a fotógrafos profesionales y entusiastas serios que buscan excelencia en el campo de la fotografía de aproximación y más allá.
Con una distancia focal de 100mm y una apertura máxima constante de f/2.8, este objetivo se posiciona como una herramienta especializada. Su característica más destacada es su capacidad de magnificación de 1.4x, que supera la ampliación a tamaño real (1:1) tradicional de muchos objetivos macro, permitiendo a los fotógrafos adentrarse en mundos diminutos con un detalle excepcional. La distancia mínima de enfoque de 0.26 metros facilita acercarse mucho al sujeto, lo cual es crucial para este tipo de fotografía.
La óptica está compuesta por 17 elementos dispuestos en 13 grupos. Este diseño complejo incluye un elemento UD (Ultra-low Dispersion) y un elemento de lente esférica (aspherical) para controlar eficazmente las aberraciones cromáticas y esféricas, asegurando una alta nitidez y un contraste excelente en toda la imagen. El diafragma de 9 palas contribuye a la creación de un bokeh suave y atractivo, con desenfoques redondos y naturales, una cualidad muy valorada no solo en macro sino también en fotografía de retrato.
Una de las innovaciones más interesantes de este objetivo es el anillo de control de Aberración Esférica (SA). Este anillo permite a los fotógrafos ajustar intencionadamente la cantidad de aberración esférica, lo que otorga un control creativo sin precedentes sobre el aspecto del área desenfocada (bokeh) y la nitidez general. Se puede pasar de un rendimiento nítido y corregido a un look más suave y vintage, ofreciendo una flexibilidad artística rara vez vista en objetivos macro.
El enfoque automático es rápido y silencioso gracias al motor Ultrasonic (USM), y el enfoque interno garantiza que la longitud del objetivo no cambie durante el funcionamiento, mejorando la manejabilidad y evitando que entre polvo. El sistema de Estabilización de Imagen Óptica (IS) es notablemente eficaz, anunciado para proporcionar hasta 5 pasos de compensación. Esto es fundamental para la fotografía macro, donde las vibraciones de la cámara se amplifican a corta distancia, permitiendo disparar a velocidades de obturación más lentas sin trípode.
La construcción es típica de la serie L: robusta y sellada contra polvo y salpicaduras, lo que la hace adecuada para su uso en condiciones ambientales adversas. Con un peso de 730 gramos, se siente sustancial pero manejable en la mano. El anillo de control personalizable, que se puede asignar para ajustar funciones como la apertura o la ISO, añade una capa más de conveniencia a la experiencia de disparo. La rosca para filtros de 67mm es un tamaño común y asequible.
En cuanto a los casos de uso, este objetivo es, como su nombre indica, excepcional para fotografía macro y de acercamiento extremo, capturando detalles de insectos, flores, texturas y joyería con una claridad impresionante. Sin embargo, su utilidad no se limita a ello. La focal de 100mm y la apertura f/2.8 lo convierten también en un excelente retratista, capaz de producir retratos con una compresión facial halagadora y un bokeh cremoso que aísla perfectamente al sujeto del fondo. Del mismo modo, es una opción formidable para la fotografía de producto en estudio, donde su precisión y capacidad de reproducción de texturas son invaluables.
No obstante, es importante considerar sus limitaciones. Su focal fija de 100mm significa que no ofrece versatilidad de zoom, requiriendo que el fotógrafo se mueva físicamente para componer. Para algunos, el precio de entrada de un objetivo L puede ser una barrera significativa, especialmente si la fotografía macro no es su principal disciplina. Además, aunque el estabilizador es excelente, en ampliaciones extremas (como 1.4x) el movimiento de la cámara sigue siendo un desafío y a menudo se requerirá un trípode para la máxima nitidez.
En conclusión, el Canon RF 100mm f/2.8L Macro IS USM es un objetivo altamente especializado que cumple sobradamente con su propósito principal. Ofrece un rendimiento óptico excepcional, una construcción profesional y características innovadoras como el anillo de control SA que amplían las posibilidades creativas. Es una inversión sólida para fotógrafos especializados en macro, retrato o producto que buscan la máxima calidad de imagen y un control creativo refinado dentro del ecosistema Canon RF. Para el usuario general, puede resultar demasiado especializado y costoso, pero para su público objetivo, se erige como una de las mejores herramientas disponibles.
