Fujifilm XC 50-230mm f/4.5-6.7 OIS II: Un objetivo telezoom accesible para el sistema X
La Fujifilm XC 50-230mm f/4.5-6.7 OIS II se presenta como una opción atractiva para los fotógrafos que buscan adentrarse en el mundo del teleobjetivo sin realizar una inversión considerable. Diseñado específicamente para las cámaras sin espejo de formato APS-C de Fujifilm, este objetivo ofrece un rango focal equivalente de 76-350mm, posicionándose como una herramienta versátil para capturar sujetos lejanos. Su construcción ligera y la inclusión de estabilización óptica de imagen (OIS) son sus cartas de presentación, dirigiéndose principalmente a entusiastas y viajeros que priorizan la portabilidad.
El rendimiento óptico de este objetivo es un reflejo directo de su filosofía de diseño centrada en la relación calidad-precio. Con 13 elementos en 10 grupos, la lente ofrece una nitidez decente en el centro del encuadre, especialmente en distancias focales más cortas y con aperturas más cerradas. Sin embargo, como es común en zooms teleeconómicos con un rango amplio, se observa una cierta pérdida de nitidez en los bordes y a longitudes focales máximas. La aberración cromática está presente en situaciones de alto contraste, aunque en muchos casos puede ser corregida eficazmente mediante el procesamiento posterior, especialmente si se dispara en RAW. El viñeteo es más notable en la apertura máxima, pero se mitiga al diafragmar.
La apertura variable de f/4.5-6.7 es una característica esperada en un objetivo de este precio y categoría. Esto significa que la cantidad de luz que llega al sensor disminuye a medida que se amplía el zoom, lo que puede suponer un desafío en condiciones de luz baja. Aquí es donde el sistema OIS se vuelve crucial. Fujifilm afirma que el estabilizador ofrece hasta 4 pasos de compensación, lo que se traduce en la capacidad de disparar a velocidades de obturación notablemente más lentas sin introducir trepidación en la imagen. Esto es extremadamente valioso para la fotografía de paisajes con poca luz o para sujetos en movimiento a distancia, aunque no sustituye a una apertura más luminosa para congelar action rápida.
La velocidad y precisión del enfoque automático son adecuadas para sujetos estáticos o con movimiento predecible. El motor paso a paso (stepping motor) asegura que el enfoque sea razonablemente silencioso, lo que puede ser una ventaja discreta para videografía o fotografía de naturaleza. Sin embargo, no es el objetivo más rápido para seguir action rápida e impredecible, como el deporte de élite o la fauna salvaje en movimiento veloz. La distancia mínima de enfoque de 1,1 metros y una magnificación máxima de 0,2x no lo convierten en una herramienta competente para macrofotografía, pero permiten cierto acercamiento a detalles.
La construcción física enfatiza la ligereza, con solo 375 gramos de peso. El barril es predominantemente de plástico, lo que contribuye a su bajo peso pero también transmite una sensación menos robusta en comparación con las lentes de la gama XF de Fujifilm. El anillo de zoom es suave, y el anillo de enfoque manual es funcional, aunque los usuarios acostumbrados a una respuesta táctil más refinada podrían encontrarlo algo básico. La rosca para filtros de 58mm es un tamaño común y económico.
En cuanto a los casos de uso, este objetivo brilla en escenarios donde la luz es abundante y el fotógrafo valora la portabilidad por encima de la velocidad máxima de apertura. Es una excelente opción para:
- Fotografía de viajes y naturaleza: Su rango focal extendido y peso ligero lo hacen ideal para excursiones y caminatas donde cada gramo cuenta.
- Fotografía de deportes aficionados y eventos al aire libre: En condiciones de sol, permite acercarse a la action desde las gradas o el borde del campo.
- Fotografía de vida salvaje para principiantes: Ofrece la longitud focal necesaria para fotografiar fauna de manera discreta, especialmente aves o animales en parques.
En resumen, la Fujifilm XC 50-230mm f/4.5-6.7 OIS II cumple eficazmente con su propósito: ofrecer un alcance telefoto significativo en un paquete ligero y asequible. Hace concesiones previsibles en la luminosidad, la construcción y el rendimiento óptico absoluto para lograr ese fin. No es la herramienta para profesionales que requieren una velocidad de enfoque impecable y una óptica excepcional, pero es una opción muy competente y valiosa para el fotógrafo recreativo o como un segundo objetivo para quienes desean explorar la fotografía a distancia sin arruinarse.
