El objetivo AF-S VR Micro-NIKKOR 105mm f/2.8G IF-ED de Nikon es una lente macro de focal fija diseñada para fotógrafos que buscan precisión óptica y versatilidad en un formato full-frame. Con una construcción robusta y un conjunto de características avanzadas, se posiciona como una herramienta profesional para aplicaciones especializadas, aunque no está exenta de consideraciones que deben tenerse en cuenta.
Construcción y diseño
Con un peso de 750 gramos y una longitud focal fija de 105mm, esta lense presenta un diseño manejable para su categoría. La montura F de Nikon es compatible con cámaras SLR tanto de formato FX como DX, aunque en este último el factor de recorte resulta en una distancia focal equivalente de aproximadamente 157.5mm, lo que puede ser ventajoso para macrofotografía al proporcionar mayor working distance. La construcción incluye 14 elementos en 12 grupos, con elementos de vidrio de baja dispersión (ED) para minimizar aberraciones cromáticas y el revestimiento Nano Crystal Coat que reduce efectivamente los destellos y los fantasmas.
El enfoque interno (IF) asegura que la longitud física de la lente no cambie durante el enfoque, lo que es particularmente útil en macrofotografía donde la estabilidad es crucial. El motor Silent Wave (SWM) proporciona un enfoque automático rápido y silencioso, aunque en modo macro el enfoque manual suele ser preferido por los profesionales para un control preciso. La estabilización de imagen VR II es un añadido valioso, permitiendo disparos nítidos a velocidades de obturación hasta 4 stops más lentas, algo esencial cuando se trabaja sin trípode.
Rendimiento óptico
La apertura máxima de f/2.8 ofrece un rendimiento competente en condiciones de poca luz y permite un desenfoque del fondo (bokeh) agradable, con 9 palas de diafragma que contribuyen a una transición suave entre áreas enfocadas y desenfocadas. Sin embargo, la nitidez óptima se alcanza típicamente entre f/5.6 y f/11, donde las aberraciones están mejor controladas y la profundidad de campo es más manejable para sujetos macro.
La capacidad de magnificación 1:1 es el punto fuerte de esta lente, permitiendo capturar detalles minúsculos con claridad excepcional. La distancia mínima de enfoque de 0.31 metros facilita acercamientos extremos, aunque a magnificación completa la profundidad de campo es extremadamente delgada, requiriendo técnicas como el focus stacking para resultados óptimos. La distorsión es mínima, como se espera de una lente prime, y el viñeteo es controlable, especialmente al cerrar el diafragma.
Casos de uso
Esta lente destaca en macrofotografía, donde su capacidad de vida-size magnification y óptica precisa la hacen ideal para naturaleza, insectos y fotografía de productos. El rendimiento en retratos es también notable, ya que la focal de 105mm produce una compresión facial favorecedora y el bokeh de f/2.8 aísla efectivamente al sujeto. Para fotografía general de teleobjetivo, como detalles arquitectónicos o eventos, funciona competentemente, aunque su enfoque automático puede ser menos rápido que lentes no macro diseñadas específicamente para acción.
La estabilización VR II expande su utilidad en handheld shooting, pero para macro trabajo de estudio, donde se usa trípode y flashes macro, la VR puede desactivarse para conservar batería. El filtro rosca de 62mm es estándar y accesible, aunque el uso de filtros puede interferir con la capacidad de acercamiento a distancias mínimas.
Consideraciones
Algunos usuarios reportan que el rendimiento de enfoque automático puede ser menos consistente en condiciones de poca luz o con contrastes bajos, típico de lentes macro que priorizan la precisión sobre la velocidad. La apertura mínima de f/32 introduce difracción que reduce la nitidez, por lo que se recomienda evitar aperturas extremas a menos que sea necesario por profundidad de campo.
Conclusión
El AF-S VR Micro-NIKKOR 105mm f/2.8G IF-ED es una lente macro excepcional que cumple con las expectativas de fotógrafos serios. Su construcción sólida, óptica de alta calidad y características como la estabilización VR y enfoque interno la hacen versátil más allá de la fotografía de acercamiento. Sin embargo, su rendimiento óptimo requiere técnica y paciencia, particularmente en magnificación completa donde la profundidad de campo limitada y la necesidad de iluminación adecuada son factores críticos. Para aquellos que valoran precisión y versatilidad en un objetivo de focal fija, esta lente representa una inversión sólida, aunque fotógrafos de acción o aquellos que priorizan velocidad de enfoque podrían encontrar limitaciones.
