Análisis del Nikkor AF-S 24-85mm f/3.5-4.5G ED VR
El Nikkor AF-S 24-85mm f/3.5-4.5G ED VR es un objetivo zoom estándar diseñado para cámaras Nikon con montura F de formato completo. Con un rango focal que abarca desde el gran angular moderado hasta el teleobjetivo corto, esta lente se presenta como una opción versátil para fotógrafos que buscan una única solución para diversas situaciones. A continuación, se desglosan sus características y rendimiento de manera objetiva.
Construcción y diseño
Con un peso de 465 gramos, este objetivo resulta manejable y adecuado para su uso prolongado sin fatigar al usuario. La construcción incluye 16 elementos en 11 grupos, entre los que se encuentran elementos de vidrio de baja dispersión (ED) y elementos asféricos. Estos componentes están destinados a reducir aberraciones cromáticas y distorsiones, contribuyendo a una mejor calidad óptica. El diafragma cuenta con 7 palas, lo que promete un desenfoque del fondo (bokeh) aceptable aunque no excepcional.
El objetivo incorpora un motor Silent Wave (SWM) para un enfoque automático rápido y silencioso, una ventaja significativa en entornos donde el ruido podría ser un problema, como eventos o situaciones discretas de street photography. La estabilización de imagen por reducción de vibraciones (VR) es otra característica destacable, que ayuda a minimizar las trepidaciones causadas por el movimiento de la cámara, permitiendo disparar a velocidades de obturación más lentas sin sacrificar nitidez.
Rendimiento óptico
En términos de rendimiento, el 24-85mm ofrece una apertura variable de f/3.5-4.5, lo que significa que a medida que se zoom, la apertura máxima disminuye. Esto limita su capacidad en condiciones de poca luz en el extremo tele, pero resulta adecuado para la mayoría de situaciones diurnas o bien iluminadas. La apertura mínima varía entre f/22 y f/29, proporcionando control sobre la profundidad de campo y la exposición en escenas muy brillantes.
La distancia mínima de enfoque es de 0.38 metros, con una magnificación máxima de 0.22x, lo que permite acercamientos decentes para detalles o retratos semi cercanos. La rosca de filtros de 72mm es estándar y compatible con una amplia gama de accesorios. En pruebas prácticas, la nitidez es buena en el centro de la imagen a lo largo del rango focal, aunque puede notarse una caída en los bordes, especialmente a aperturas amplias. Las distorsiones son manejables, con una ligera deformación en barrilete en el extremo wide y algo de cojín en el tele, corregibles en postprocesamiento si es necesario.
Casos de uso ideales
Este objetivo brilla en fotografía de viajes, donde su rango focal versátil permite capturar desde paisajes amplios hasta retratos de medio cuerpo sin cambiar de lente. Es igualmente competente para street photography, gracias a su tamaño moderado y enfoque silencioso, que facilitan la discreción. Para eventos informales o familiares, la combinación de VR y SWM asegura imágenes nítidas y una operación fluida.
En fotografía de paisajes, el gran angular de 24mm es suficiente para la mayoría de escenas, aunque los puristas podrían desear algo más ancho. Para retratos, el tele de 85mm y la apertura de f/4.5 permiten un desenfoque del fondo decente, aunque no al nivel de objetivos más luminosos. No es la mejor opción para deportes de acción o low light extremo debido a la apertura variable y la velocidad de enfoque, que aunque buena, no es la más rápida del mercado.
Conclusión
El Nikkor AF-S 24-85mm f/3.5-4.5G ED VR es una lente sólida y versátil que cumple adecuadamente con su propósito de objetivo todo terreno para formato completo. Sus puntos fuertes incluyen la estabilización, el enfoque silencioso y un rango focal útil. Sin embargo, la apertura variable y algunas limitaciones ópticas en los bordes son trade-offs a considerar. Para fotógrafos que buscan una lente única para uso general en una DSLR Nikon de full-frame, representa una opción equilibrada entre rendimiento, portabilidad y precio.
