Análisis del objetivo AF-S NIKKOR 85mm f/1.8G para montura F de Nikon
El AF-S NIKKOR 85mm f/1.8G representa uno de los objetivos más emblemáticos dentro del sistema de montura F de Nikon. Diseñado específicamente para cámaras DSLR de formato completo (FX), esta óptica de focal fija ha ganado reconocimiento entre fotógrafos que buscan rendimiento óptico sólido a un precio más accesible que su hermano mayor f/1.4.
Construcción y diseño
Con un peso de 350 gramos, este objetivo destaca por su portabilidad y manejo equilibrado en cuerpos de diferentes tamaños. La construcción incluye 9 elementos en 9 grupos ópticos, con el tratamiento Super Integrated Coating (SIC) que ayuda a minimizar los reflejos internos y los destellos fantasma. El diafragma de 7 palas contribuye a la calidad del desenfoque, aunque no alcanza la redondez perfecta que ofrecen objetivos con mayor número de palas.
El motor Silent Wave Motor (SWM) proporciona un enfoque automático rápido y notablemente silencioso, una ventaja significativa para fotografía de eventos y situaciones que requieren discreción. El enfoque interno (IF) asegura que la longitud física del objetivo no cambie durante el enfoque, manteniendo el balance y permitiendo el uso de filtros sin interferencias.
Rendimiento óptico
La apertura máxima de f/1.8 es el principal atractivo de este objetivo, permitiendo una considerable entrada de luz y un control creativo sobre la profundidad de campo. En aperturas máximas, se observa cierta suavidad en los bordes que desaparece al cerrar a f/2.8, donde el objetivo alcanza su máxima nitidez. La aberración cromática está presente en situaciones de alto contraste a aperturas amplias, aunque es fácilmente corregible en postprocesamiento.
La distancia mínima de enfoque de 0,8 metros y una magnificación de 0,12x limitan sus capacidades para fotografía de aproximación, pero son adecuadas para los usos previstos. La ausencia de estabilización óptica (VR) es una omisión notable, aunque comprensible en este segmento de precio, que requiere velocidades de obturación más altas o el uso de trípode en condiciones de poca luz.
Casos de uso destacados
Retratos: La combinación de 85mm en formato completo y apertura f/1.8 crea una compresión facial natural y un desenfoque del fondo (bokeh) muy agradable. La distancia focal permite una cómoda distancia de trabajo entre fotógrafo y sujeto, ideal para retratos formales e informales.
Baja luminosidad: La apertura f/1.8 permite disparar en condiciones de luz escasa manteniendo ISO relativamente bajos. Aunque la falta de estabilización puede ser una limitación en algunas situaciones, el rendimiento en interiores y ambientes con poca luz es notable para un objetivo de este precio.
Fotografía callejera y eventos: La discreción del motor SWM, junto con el tamaño moderado del objetivo, lo hace adecuado para fotografiar sin llamar demasiado la atención. La focal fija fomenta la composición creativa y el movimiento del fotógrafo.
Consideraciones
El rendimiento del enfoque automático es generalmente preciso, aunque en condiciones de muy baja luz puede presentar algunas dificultades, comportamiento típico en objetivos de esta gama. La construcción, aunque sólida, incorpora elementos plásticos que podrían preocupar a quienes prefieren construcciones completamente metálicas.
El filtro de 67mm es un tamaño común y económico, facilitando la adquisición de filtros neutros y polarizadores de calidad. El rendimiento contra la luz es respetable, aunque se recomienda usar el parasol incluido para minimizar destellos en situaciones complejas.
Conclusión
El AF-S NIKKOR 85mm f/1.8G se posiciona como una opción inteligente para fotógrafos que buscan las ventajas de un retrato rápido sin la inversión del modelo f/1.4. Ofrece un rendimiento óptico más que competente, una construcción adecuada y un enfoque automático silencioso y rápido.
Aunque presenta algunas limitaciones esperadas en su categoría de precio—como la ausencia de estabilización y cierto nivel de aberraciones ópticas a aperturas máximas—sus fortalezas lo convierten en una herramienta valiosa para retratistas, fotógrafos de eventos y aquellos que trabajan frecuentemente en condiciones de luz escasa. Para usuarios de DSLR Nikon que buscan adentrarse en el mundo de las ópticas rápidas de focal fija, este 85mm representa una de las mejores relaciones calidad-precio del sistema.
