Reseña del NIKKOR Z 28-75mm f/2.8: Un Zoom Estándar Versátil para Sistema Z
El NIKKOR Z 28-75mm f/2.8 representa una opción interesante dentro del ecosistema de lentes para cámaras mirrorless de formato completo de Nikon. Con una apertura constante f/2.8 a lo largo de todo su rango focal, este objetivo busca ofrecer un rendimiento sólido en un diseño relativamente compacto y asequible comparado con otras opciones de la serie S.
Diseño y Construcción
Con un peso de 565 gramos y un diámetro de filtro de 67mm, el 28-75mm f/2.8 mantiene dimensiones manejables que equilibran bien con los cuerpos de cámaras Z. La construcción incluye sellado contra polvo y salpicaduras, lo que brinda cierta protección en condiciones adversas, aunque no alcanza el nivel de robustez de los objetivos profesionales de gama alta.
El motor STM (Stepping Motor) proporciona un enfoque automático suave y relativamente silencioso, adecuado tanto para fotografía como para video. La inclusión de elementos de vidrio ED (Extra-low Dispersion) y elementos asféricos ayuda a controlar las aberraciones cromáticas y esféricas, mientras que el revestimiento de flúor en el elemento frontal protege contra manchas y facilita la limpieza.
Rendimiento Óptico
El rendimiento óptico del 28-75mm f/2.8 es notable considerando su precio y diseño compacto. La nitidez en el centro es excelente incluso a apertura máxima, especialmente en el rango medio de distancias focales. Los bordes muestran cierta suavidad a f/2.8, particularmente en los extremos del zoom (28mm y 75mm), pero mejoran significativamente al detener a f/4-f/5.6.
La aberración cromática lateral está bien controlada gracias a los elementos ED, aunque se pueden observar ligeras aberraciones en situaciones de alto contraste. La distorsión es moderada en 28mm (tipo barril) y mínima en longitudes focales más largas. El viñeteo es visible a f/2.8 pero se reduce considerablemente al cerrar el diafragma.
El rendimiento con contraluces es aceptable, con algún flare visible en situaciones extremas, pero generalmente manejable. El bokeh es agradable para un zoom de este tipo, con nueve palas de diafragma que crean desenfoques suaves cuando se utiliza en distancias focales más largas.
Usos Recomendados
Fotografía callejera y documental: Su rango focal versátil y tamaño compacto lo hacen ideal para fotografía callejera. El zoom de 28-75mm cubre desde ángulos moderadamente amplios hasta retratos medios, permitiendo una adaptación rápida a escenas cambiantes.
Retratos y eventos: La apertura f/2.8 constante permite un buen aislamiento del sujeto, especialmente en el rango de 50-75mm. La distancia mínima de enfoque de 0.19 metros y la ampliación máxima de 0.34x añaden versatilidad para primeros planos y detalles.
Video: El enfoque interno mantiene estable la longitud física del objetivo durante el enfoque, y el motor STM proporciona transiciones suaves y silenciosas. La ausencia de estabilización óptica significa que se beneficia considerablemente de los sistemas de estabilización del cuerpo de las cámaras Z.
Paisaje y arquitectura: Aunque no es un ultra gran angular, el extremo de 28mm es suficiente para muchos escenarios de paisaje. El rendimiento mejora notablemente al detener a f/8-f/11, donde la nitidez es consistente en todo el encuadre.
Condiciones de poca luz: La apertura f/2.8 constante permite disparar en interiores y con poca luz sin necesidad de elevar excesivamente el ISO. Sin embargo, la falta de estabilización óptica limita su rendimiento en situaciones con poca luz con sujetos estáticos.
Consideraciones
La ausencia de estabilización de imagen puede ser una limitación para algunos usuarios, especialmente aquellos que provienen de sistemas con estabilización en el objetivo. El rendimiento en los bordes a apertura máxima, aunque mejora al detener el diafragma, puede no satisfacer a los usuarios más exigentes.
El anillo de control personalizado presente en otros objetivos Z está ausente aquí, lo que simplifica la operación pero reduce la personalización. La construcción, aunque sólida, no alcanza el nivel premium de los objetivos de la serie S.
Conclusión
El NIKKOR Z 28-75mm f/2.8 ofrece una combinación convincente de rendimiento, versatilidad y portabilidad. Cumple competentemente en una variedad de situaciones fotográficas, desde retratos hasta paisajes, aunque con algunas limitaciones en el rendimiento óptico extremo y la construcción.
Para fotógrafos que buscan una opción más asequible que el 24-70mm f/2.8 S pero que aún desean la versatilidad de una apertura constante f/2.8, este objetivo representa una opción valiosa dentro del sistema Z. Su rendimiento general lo convierte en un excelente objetivo todo en uno para usuarios que priorizan la portabilidad y la relación calidad-precio sin sacrificar completamente el rendimiento óptico.
