Reseña del Objetivo Sony FE 24mm f/2.8 G
El Sony FE 24mm f/2.8 G es un objetivo de focal fija diseñado específicamente para cámaras sin espejo de montura E de formato completo. Como parte de la serie G de Sony, este objetivo busca equilibrar rendimiento óptico, portabilidad y funcionalidad, dirigido a fotógrafos que valoran la compacidad sin comprometer excesivamente la calidad de imagen.
Con un peso de apenas 162 gramos y unas dimensiones reducidas, este objetivo destaca por su portabilidad. Su construcción incluye resistencia al polvo y la humedad, lo que lo hace adecuado para su uso en diversas condiciones ambientales. Incluye un anillo de apertura físico, un botón de retención de enfoque y un conmutador AF/MF, características que mejoran la experiencia de manejo para usuarios que prefieren controles manuales rápidos.
El rendimiento óptico se basa en un diseño de 8 elementos en 7 grupos, que incluye elementos asféricos y ED (Dispersión Extra baja) para controlar las aberraciones cromáticas y esféricas. La apertura máxima de f/2.8 permite una cantidad decente de luz en situaciones de poca iluminación, aunque no compite con objetivos más luminosos de la gama GM. La apertura mínima es f/22, útil para fotografía de larga exposición con trípode. El diafragma de 7 láminas contribuye a un bokeh suave en planos cercanos, aunque no es el fuerte de un angular de 24mm.
El enfoque automático es rápido y silencioso, gracias a un motor lineal, lo que lo hace adecuado para fotografía callejera y video. La distancia mínima de enfoque es de 0.18 metros, con una ampliación máxima de 0.19x, permitiendo acercamientos creativos. No cuenta con estabilización óptica, por lo que en situaciones de poca luz o video handheld, dependerá de la estabilización del cuerpo de la cámara si está disponible.
En términos de calidad de imagen, la nitidez es buena en el centro desde f/2.8, mejorando notablemente al cerrar a f/5.6. Los bordes muestran cierta suavidad a aperturas amplias, pero se corrigen adecuadamente al diafragmar. La distorsión de barril es visible pero manejable, y fácilmente corregible en postproducción. El viñeteo es pronunciado a f/2.8, reduciéndose a partir de f/4. Las aberraciones cromáticas están bien controladas, incluso en situaciones de alto contraste.
Este objetivo es ideal para fotografía callejera, viajes y paisajes, donde su amplio campo de visión y ligereza son ventajas clave. También es una opción viable para arquitectura y vlogging, gracias a su enfoque interno silencioso y enfoque automático preciso. Sin embargo, para retratos o situaciones que requieren un bokeh muy pronunciado, puede quedar limitado por su distancia focal y apertura.
En comparación con otras opciones, como el Sony FE 24mm f/1.4 GM, ofrece menos luminosidad pero mayor portabilidad y un precio más accesible. Compite con objetivos similares de terceros, donde su construcción robusta y integración nativa con cámaras Sony son puntos a favor.
En conclusión, el Sony FE 24mm f/2.8 G es un objetivo bien equilibrado que cumple eficazmente en escenarios que priorizan la movilidad y la discreción. Su rendimiento óptico es sólido para su categoría, aunque con limitaciones esperadas en bordes a aperturas amplias y ausencia de estabilización. Es una excelente opción para fotógrafos de viajes, urbanos y creadores de contenido que buscan un angular compacto y versátil.
