Tamron 28-75mm f/2.8 Di III VXD G2 para Nikon Z: Un Zoom Estándar Versátil
Tamron ha consolidado su presencia en el sistema de montura Z de Nikon con la segunda generación de su popular zoom estándar rápido, el 28-75mm f/2.8 Di III VXD G2 (Modelo A063Z). Este objetivo está diseñado específicamente para cámaras mirrorless de formato completo Nikon Z, manteniendo una apertura constante de f/2.8 a lo largo de todo su rango focal. Con un peso de 550 gramos, se posiciona como una opción ligera y compacta frente a algunas alternativas del mercado.
Construcción y Diseño
La construcción del objetivo refleja el enfoque de Tamron hacia la portabilidad sin sacrificar la robustez. Cuenta con una construcción resistente a la humedad y un revestimiento de flúor en la lente frontal que repele agua, aceite y suciedad, facilitando la limpieza y ofreciendo mayor durabilidad en condiciones adversas. La montura es de metal, transmitiendo una sensación de solidez al acoplarlo al cuerpo de la cámara.
El anillo de zoom es suave y ofrece la resistencia adecuada, mientras que el anillo de enfoque manual es preciso. Aunque carece de estabilización de imagen integrada (lo cual es común en muchos objetivos para sistemas que ya la incorporan en el cuerpo), esto no supone un inconveniente significativo para los usuarios de cámaras Nikon Z, ya que la mayoría de los modelos de esta montura cuentan con estabilización en el sensor.
Rendimiento Óptico
El esquema óptico consta de 17 elementos en 15 grupos, incluyendo elementos de baja dispersión e híbridos aspéricos que ayudan a controlar las aberraciones cromáticas y las distorsiones. En uso real, el objetivo ofrece una nitidez notablemente buena en el centro incluso a apertura máxima, mejorando sustancialmente al cerrar uno o dos pasos. Los bordes son aceptables a f/2.8 y se vuelven muy nítidos a partir de f/4, especialmente en las longitudes focales más cortas.
La distorsión de barril es perceptible en el extremo gran angular (28mm), mientras que en el tele (75mm) se observa una ligera distorsión de cojín. Esto es común en zooms de este tipo y normalmente se corrige fácilmente en postproducción o mediante los perfiles de objetivo integrados en la cámara. El viñeteado es evidente a f/2.8, pero se reduce significativamente al cerrar a f/4.
El rendimiento con contraluces es digno. El recubrimiento de las lentes hace un buen trabajo minimizando los destellos y los fantasmas, aunque en situaciones extremas con fuentes de luz directa y potente pueden aparecer. El control de las aberraciones cromáticas es eficaz, manteniéndolas en niveles mínimos en la mayoría de las situaciones.
Autofoco y Rendimiento General
El motor de enfoque VXD (Voice-coil eXtreme-torque Drive) es una de las mejoras clave de esta segunda generación. Este motor lineal ofrece una operación rápida, silenciosa y precisa, ideal tanto para fotografía como para video. El enfoque automático es veloz y se engancha con consistencia en la mayoría de las condiciones de luz. El enfoque manual es por cable, proporcionando una respuesta inmediata y natural.
La distancia mínima de enfoque de 0,18 metros en el extremo ancho y una ampliación máxima de 1:2.7 añaden versatilidad, permitiendo acercamientos creativos que se acercan a capacidades casi macro, útiles para detalles pequeños o composiciones más intimistas.
El diafragma de 9 palas produce un bokeh agradable y redondeado a aperturas grandes, contribuyendo a una transición suave entre las zonas enfocadas y desenfocadas. Esto, combinado con la longitud focal de 75mm, lo hace competente para retratos con fondos desenfocados.
Casos de Uso Ideales
Este zoom estándar encuentra su fuerza en la versatilidad. Su rango focal de 28-75mm cubre desde el gran angular moderado hasta el corto telephoto, abarcando escenarios diversos:
- Fotografía callejera y documental: La combinación de su tamaño compacto, apertura rápida y rango focal útil lo hace discreto y capaz en entornos urbanos.
- Retratos: El rendimiento a 75mm f/2.8 ofrece una compresión flattering y un buen aislamiento del sujeto.
- Eventos y bodas: La apertura constante f/2.8 es crucial para trabajar con poca luz y congelar acción en interiores, mientras que su zoom proporciona flexibilidad compositiva.
- Paisajes: Aunque no es un ultra gran angular, los 28mm son suficientes para paisajes abiertos y la nitidez general a f/8-f/11 es excelente para capturar detalles.
- Fotografía general y viajes: Es el objetivo "todo en uno" por excelencia para el fotógrafo que busca viajar ligero sin sacrificar la calidad de imagen o la velocidad de apertura.
Conclusión
El Tamron 28-75mm f/2.8 Di III VXD G2 para Nikon Z es una opción sumamente convincente para fotógrafos que buscan un zoom estándar rápido, ligero y con un rendimiento óptico sólido. Mejora upon su predecesor en velocidad de enfoque y construcción, manteniendo un precio competitivo. Si bien no iguala el rendimiento de bordes absoluto de los zooms de gama alta de la marca nativa, especialmente a f/2.8, se acerca lo suficiente para la gran mayoría de usos y lo hace en un paquete más pequeño y ligero. Para los usuarios de Nikon Z que valoran la portabilidad, la velocidad y la versatilidad sin una inversión desproporcionada, este Tamron se erige como una de las mejores opciones en su categoría.
